María José Segarra Crespo, noviembre de 2018

DEONTOLOGÍA DEL MINISTERIO FISCAL

María José Segarra (Madrid, 1963) es una jurista española y la actual Fiscal General del Estado. En el año 1987 inició su carrera como Fiscal en Cataluña – prestando servicio en los juzgados de Sant Boi de Llobregat, Sabadell y Barcelona -, tierra que forma también parte de ella, al haber sido su hogar, porque la ligazón que une al primer destino, a los compañeros del inicio, en definitiva, a las primeras épocas de ejercicio marca determinantemente y crea un vínculo especial e imperecedero. Pasados los años marchó a Sevilla, donde finalmente se estableció y de cuya Fiscalía ha sido Jefa los últimos doce años,  dejando allí un magnífico recuerdo entre sus compañeros. Ahora desempeña el cargo más relevante de la carrera fiscal y si hay algo que la define bien, más allá, de su  valía profesionalidad, su rigor jurídico y su seriedad, es su tremenda afabilidad tanto en la discrepancia como en la  coincidencia.

Muchas son las voces que hablan de la necesidad de aprobar un Código Ético de la Fiscalía General, que garantice ante la sociedad que las actuaciones de los miembros y el personal de los distintos órganos de la Fiscalía respondan a unos principios de ética, integridad y transparencia, lo que contribuiría, además, a un aumento de la credibilidad y confianza por parte de los ciudadanos respecto a esta institución.

Se trata de una cuestión no ajena a determinadas problemáticas, o al menos temores de que puede ser utilizado como un instrumento sancionador de conductas. No obstante debe recordarse, en la carrera judicial, siguiendo las recomendaciones del Informe Greco, se ha aprobado un código ético y se ha puesto en funcionamiento la Comisión de Ética Judicial como órgano consultivo. En cualquier caso, como todo elemento novedoso y de tanta trascendencia, deberá ser sometido a un profundo debate y contar con los mayores consensos para garantizar la viabilidad y pervivencia de dicho instrumento.